Esperé a propósito hasta el fin de semana para escribir este post. Quería pensar con claridad y poder poner en orden la serie de eventos políticos que se desencadenaron en la última semana en el departamento de Maldonado.
El martes pasado, por primera vez desde que el Frente es gobierno, la bancada de ediles oficialistas de la Junta Departamental se quebró y votó dividida. Por un lado tres ediles que responden al Dr. Darío Pérez y, por el otro, el resto de los curules de izquierda.
La "unión" que significó, hasta ahora, que las posturas o lineamientos del Ejecutivo se aprobaran en la Junta hacía tiempo que amenazaba con romperse, fruto de los desencuentros sotto voce entre el grupo orientado por el Intendente y el grupo de Pérez Brito.
Recordemos también que en lo que va del actual período de gobierno hubo otros dos asuntos que ni siquiera llegaron a la consideración del Legislativo por falta de consenso en la interna del Frente: la creación de las Juntas Locales nuevas (uno de los pilares y promesas de campaña de de los Santos) y el pretendido impuesto "solidario" que se quiso aplicar luego del temporal de agosto del 2005.
Otro de los temas criticados abiertamente por Darío Pérez fue el presupuesto participativo, al que el Diputado calificó como de meramente consultivo y dijo que su sector no pudo aportar ni discutir el mismo antes de que llegara a la Junta y, por ende, el papel de su grupo se limitó al trabajo que se hizo en la Comisión del Legislativo a la par del Partido Nacional.
Pero hubo en este largo collar, otras perlas menos comentadas, o por lo menos menos públicas que llevaron al desgaste en la relación de las dos fuerzas mayoritarias del Frente en Maldonado: secretarías de bancada, algún funcionario municipal del sector de Pérez dejado de lado o virtualmente "descendido" de su cargo, gente "tentada" con cargos municipales que, de golpe, pedían pase sin tan siquiera avisarle de antemano a su ex líder, etc.
Teniendo todo esto en cuenta (y algún otro caso que ahora se me escape) no era difícil imaginarse que más temprano que tarde, Cabildo empezaría a marcar su propio perfil en el Legislativo como sucedió.
A su vez, en esta semana que pasó también vimos al Intendente de Maldonado concurrir al Programa Zona Urbana, de Canal 10, respondiendo y dando su punto de vista sobre una serie de presuntas irregularidades en la Comuna que se presentaron al aire bajo el formato de un informe en donde se hizo hincapié en los temas Satenil, Dirección de Cultura, convenio con La Asistencial, préstamos de Uniprode, etc.
Si me preguntan que fue lo que más me llamó la atención de lo sucedido en el programa, casi enseguida les contestaría que muy poco pero que lo que sí lo hizo, lo hizo y mucho.
En primer lugar creo que de los Santos tuvo la entrevista que se merecía: nuestro jefe comunal es una persona de largas respuestas (que no siempre respetan el tiempo de radio o tv), está poco acostumbrado a las repreguntas y en más de una ocasión dio señales de molestias cuando los periodistas se vuelven muy inquisitvos con algún tema.
Por esto, el estilo del programa y del conductor Ignacio Alvarez, no es algo a lo que el Intendente esté habituado. Nadie le preguntó cosas que no se hubieran pasado en el informe previo y los periodistas tenían documentación de respaldo y testimonios de todo lo que se hablaba.
Sin embargo, lo que pretendió ser una entrevista poco menos que terminó en un debate que planteó de los Santos contra Alvarez.
Esto me lleva a una reflexión que me gustaría compartir, y en especial con mis colegas: ¿a qué se apunta con esta suerte de "nuevo estilo" mostrado por el "pintor, modesto, comprometido con la causa" Intendente?
¿Será que esto quiso ser un ejemplo de "mirá lo que te puede pasar si me atacas"? Porque de los Santos, amén de defender y explicar sus puntos (cosa absolutamente justa y lógica puesto que a eso fue) atacó y contraatacó como si frente a él no estuviera un periodista sino un opositor político, otro candidato, como si fuera un debate de campaña.
Para ese ataque varias herramientas fueron válidas: poner una sombra de duda en los por qué de no haber emitido al aire una serie de entrevistas que la producción del programa realizó el año pasado sobre la administración Antía, decir varias veces que la investigación del programa estaba hecha a medias o que faltaban elementos casi adrede, querer desviar la atención hacia temas de la anterior gestión blanca e, incluso, querer justificar acciones actuales con acciones de la/s anteriores administraciones.
Pero además creo que el Intendente cometió otro error tanto o más importante: en esa batería de ataque no faltó la mención a esa suerte de consipiración que algunas figuras del gobierno se empeñan en querer hacer creer que existe. En esa barrida los diarios El Observador, El País, el semanario Búsqueda y el propio programa Zona Urbana fueron nombrados puntalmente por de los Santos.
Me suena también a aquello de: "nosotros en el Frente somos los buenos, los malos son ellos (todos los demás) y ahora consipiran todos juntos para que nos vaya mal en el gobierno". ¡Por favor! Es casi como cuando hace 30 años se quería convencer a la gente de que los comunistas poco menos que comían niños crudos (y envueltos).
Las teorías conspirativas y querer sembrarlas en los asuntos periodísticos, suponen señales bastante peligrosas sobre todo cuando vienen del gobierno. Revela bastante el tipo de pensamiento de quien, como en este caso, tiene la responsabilidad de encabezar el municipio de Maldonado.
Y si bien tendría bastante más para agregar, no quiero dejar de exponer dos sucesos del programa que me llamaron la atención. El primero, la frase repetida varias veces por de los Santos acerca de que en el tema Satenil, el Tribunal de Cuentas de la República se equivocó. Y por supuesto que no me asombra por pensar que el TCR está integrado por súper dioses que tienen el poder de no errarle nunca. Pero creo que como defensa es un terrible boomerang; veamos: de acuerdo a de los Santos el TCR se equivocó con Satenil, entonces por ejemplo, ¿cuántas veces más podría haberse equivocado el TCR con respecto a observaciones hechas a las anteriores gestiones de gobierno? ¿por qué se equivocarían con la administración de los Santos sólamente? ¿y si cuando no observan y dan por bien hecho cosas como el Presupuesto de la Junta Departamental resulta que se están equivocando? ¿el TCR sirve sólo cuando "nos da para adelante"?
Todos quienes asistimos a iluminadas (y sin ironías) exposiciones del entonces Edil Oscar "Flaco" De los Santos en la Junta, recordamos cuál era la postura que éste, y todos sus correligionarios frentistas, tenían del TCR y la importancia casi sagrada que decían dar a sus resoluciones. ¿Y ahora qué pasó?
Por último, mencionar que a mi criterio el Intendente se olvidó o no consideró en su total dimensión quienes estarían mirando el programa. Creo que erró en el objetivo de a quién dirigir su "discurso". ¿Era a sus votantes acérrimos, a su voto duro a quien tenía que aclarar y explicar sobre las supuestas irregularidades? Sí, por supuesto, pero también a esa gran masa de votantes de opinión, de centro y de gente no tradicionalmente frentista que le "prestó" su voto al "flaco", al "pintor, modesto, comprometido con la causa" como él mismo se definió en el programa.
Casi con seguridad me animo a pensar que el voto duro del Intendente estará feliz pensando en "la paliza" que "El Flaco" le propinó a esos periodistas de Montevideo que se vinieron a meter con la Intendencia de Maldonado... qué también.
Pero el otro, los otros, los que miran más allá de fanatismos creo que se sorprendieron al ver esa nueva faceta pública de un de los Santos soberbio, peleador, casi violento por el hecho de escuchar cosas o preguntas que no le gustaban.
Y ni hablar de la imagen que proyectó hacia los montevideanos y hacia los miles de uruguayos que lo vieron en todo el país; la imagen como jefe comunal de uno de los principales departamentos del Uruguay y la imagen como político a futuro. Cosas que estoy segura no tuvo en cuenta al evaluar su perfil para esta presentación.
Con estos elementos, el nuevo relacionamiento político entre el gobierno y la oposición (que tal vez no se limite sólo al Partido Nacional) y esta nueva imagen y postura del Intendente creo que el futuro nos traerá aguas muy movidas en Maldonado porque ya nada será igual que hasta ahora. Creo que por fin nos sacamos las caras y caretas.
Gracias Nick por alojar esta opinión!!