domingo, 5 de noviembre de 2006

OPINION: Good Bye Cumbre

En un olvidado país del mundo, perteneciente a un continente rezagado, muy atrás del Norte y pronto también muy atrás de los tigres asiáticos, se reunieron varios presidentes y cancilleres con el objeto de firmar algún compromiso y realizar comunicados de buenas intenciones. Aún no se han cuantificado los gastos de la estéril convocatoria que respondió al pomposo nombre de Cumbre Iberoamericana de Jefes de Estado y de Gobierno.
Quedan algunos flashes que demuestran la insoportable levedad de estos foros; el que en esta ocasión quizás sirvió para realizar algunos ajustes de cuentas.
El Parlamento del país anfitrión se olvidó que la política exterior es un “asunto de estado” y sancionó entre gallos y mediasnoches un Protocolo de Adhesión de la República Bolivariana de Venezuela al MERCOSUR. Se quería que todo estuviese en orden cuando llegara al país el rudo galán caribeño. Lo cierto fue que el líder populista faltó a la cita y dejó a la novia vestida y sin visita.
Desde uno de los países vecinos llegó el muro de Berlín en su versión entrerriana y el frío polar; solo un pingüino se atrevió por algunas horas a visitar la capital del MERCOSUR; llegó para encomendarse a la Realeza e inaugurar una nueva palabra en el mundo diplomático: “el gran facilitador”. Atrás quedaron los tiempos donde el Viejo Vizcacha nos decía que no fuéramos nabos y que en lugar de resolver los temas comarcales en La Haya los deberíamos solucionar en un mano a mano entre amigos. Ahora no son los jueces sino un Rey quien desde el viejo continente jugará al play station y se convertirá en el humilde procurador de nuestros sabios gobernantes.
Algún polaroid multicolor nos transportó a las agraciadas playas brasileñas, donde un lejano Presidente Lula caminaba junto a su esposa; por cierto que no se lo veía muy preocupado por sus inquietos y molestos vecinos. Que sentido tiene que quien preside al MERCOSUR venga a la cita; Muito melhor unos días de praia para luego ir el lunes, ya repuesto, a dar el apoyo al líder caribeño que afronta algunos problemas en su país. Quien no elegiría tomarse algunas cervecitas al ritmo del samba en lugar de escuchar los soporíferos y reiterados discursos de siempre. Pero no se preocupen, que está tudo bem con la integración sudamericana.
Al fin y al cabo no se pude andar impunemente por el mundo, decir una cosa con el rudo galán venezolano y luego decir exactamente otra con el Tío Rico; comprometerse a hacer una cosa en Santiago y luego hacer otra una vez regresado al paisito. Las explicaciones de las inexplicables volteretas que ensaya el exegeta oficial y presidente del partido oficial, en sus tiempos libres Ministro de Educación y Cultura, solo pueden servir en lo vernáculo pero nunca a la comunidad internacional.
No importa, por algo somos el amado paisito y todos se rinden a nuestras alambicadas y sagaces estrategias internacionales. Los voceros oficiales dirán que no hubo desaire, que está todo bien, que en definitiva estuvieron representados todos los países; lo cierto es que después da esta fugaz y efímera cumbre, como todas los foros “iberoamericanas”, no quedarán más que huecas declamaciones; la Ley de Extranjería seguirá imperando, por estos confines del mundo se seguirán privilegiando las declaraciones y no los compromisos concretos y se seguirán levantando murallas entre los países.
Por cierto, que el último apague la luz no sin antes comerse el menú especial que se había preparado para la Reina.

No hay comentarios: